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Tras un proceso donde las pruebas fueron contundentes, la Justicia puso fin a años de sospechas, condenando al exfuncionario por malversación de caudales públicos, peculado y abuso de autoridad.

​Inhabilitación perpetua: El fin de una carrera política marcada por la irregularidad

​Lo más trascendente del fallo no son solo los 3 años de prisión en suspenso, sino la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Esta sanción representa un mensaje claro para quienes pretenden utilizar el Estado en beneficio propio: en Santiago del Estero, quien traiciona la confianza de su pueblo, no vuelve a representarlo nunca más.

​Los fondos que le faltaron al vecino

​Durante el juicio quedó demostrado el modus operandi de una gestión que, amparada en la cercanía con el gobierno nacional de Mauricio Macri, recibió fondos millonarios de la Secretaría de Infraestructura Urbana. Sin embargo, ese dinero que debía transformarse en cordón cuneta, iluminación y mejoras para los barrios de Pinto, terminó desviado.

​El perjuicio no fue solo administrativo; fue un golpe directo al crecimiento de una comunidad. Por ello, la Justicia ordenó:

​El decomiso de los efectos del delito.

​El pago de $5.143.590 en concepto de reparación por el daño ocasionado al Estado provincial y municipal.

​La defensa del patrimonio santiagueño

​Mientras la provincia hoy celebra récords de exportación y un presupuesto equilibrado basado en la honestidad administrativa, esta condena viene a ratificar que el "Modelo Santiago" no tiene lugar para los manejos oscuros.

​Rached, que buscó cobijo en el poder central de turno para disponer de fondos públicos de manera irregular, hoy se retira de la vida política por la puerta trasera, recordado no por sus obras, sino por una sentencia que le devuelve a Pinto un poco de la justicia que le fue arrebatada.

Autor: admin