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A las afueras de La Banda, cinco hermanos profesionales (ingenieros y técnicos) han logrado lo que parecía imposible: desarrollar la primera genética de cáñamo adaptada al calor extremo de Santiago del Estero. 

LA BANDA. — En un predio de cuatro hectáreas que funciona como laboratorio vivo, la empresa CUMI está marcando un hito en la agroindustria argentina. Eduardo, Santiago, Agustín, Bernardo y Francisco Bailon, oriundos de Santiago del Estero, han pasado del interés por el cannabis medicinal a consolidar un modelo de negocio de cáñamo industrial "multipropósito" que ya cuenta con licencias agrícolas e industriales.

Innovación Genética: La semilla "Santiagueña"

El mayor logro de CUMI ha sido el fitomejoramiento. A partir de semillas traídas de España en 2017, lograron estabilizar una variedad que hoy está en el registro del INASE.

  • Resistencia: Adaptada a las altas temperaturas y la escasez hídrica de la provincia.
  • Dualidad: Si se poliniza, sirve para producir granos (aceite y harina). Si se cultiva en invernadero sin polinizar, potencia su contenido de CBD para uso medicinal.

De la Tierra a la Mesa: Superalimentos sin TACC

La empresa ya desarrolla los primeros derivados comestibles del cáñamo, posicionándolos como alternativas nutricionales de alta gama:

  1. Harina de Cáñamo: Naturalmente sin TACC y con un altísimo contenido proteico.
  2. Aceite de Cáñamo: Prensado en frío, con niveles de Omega 3, 6 y 9 superiores a los del pescado.
  3. Suplemento Ganadero: Aprovechamiento de los residuos de biomasa para nutrición animal.

Un Modelo Social: Cooperativismo de Escala

Santiago Bailon, uno de los directores, explicó a Bichos de Campo que la clave no es que CUMI crezca sola, sino sumar a los pequeños agricultores locales:

  • El Desafío: Una fábrica industrial necesita al menos 200 a 500 hectáreas de cultivo para ser rentable.
  • La Propuesta: Que cada "mini productor" santiagueño siembre entre 4 y 5 hectáreas. CUMI aportaría la genética (el insumo más escaso del mercado) y el asesoramiento técnico.
  • Financiamiento: Buscan articular con la provincia programas de incentivo para que los agricultores regionales encuentren en el cáñamo una salida económica frente a la crisis de otros cultivos tradicionales.

Ciencia Aplicada: Convenios Estratégicos

CUMI no trabaja de forma aislada; ha tejido una red de investigación con los principales organismos científicos del país:

  • UNSE (Agronomía): Desarrollo de superalimentos y pruebas de rendimiento.
  • INTI: Análisis de proteínas y control de niveles de THC (para asegurar que sean menores al 1% legal).
  • CONICET: Investigación sobre la estabilidad del CBG, un cannabinoide con gran potencial médico.
  • UNSE (Forestales): Creación de bioconstrucción, como paneles aglomerados y hormigón de cáñamo.
Autor: admin