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Si algo quedó claro en la madrugada de este lunes es que, cuando Santiago canta, el país se detiene a escuchar. La penúltima noche de Jesús María 2026 se transformó en un embajada cultural de nuestra provincia, con una grilla que alineó a los máximos exponentes del monte santiagueño en suelo cordobés.

Una sucesión de leyendas

La velada comenzó a tomar color local desde temprano, preparando el terreno para lo que sería una madrugada inolvidable:

  • Dúo Coplanacu: Abrieron la jornada a las 22:00 hs con su calidez habitual, haciendo bailar a las miles de personas que colmaron el anfiteatro.
  • Raly Barrionuevo: El friense tomó la posta con una de las actuaciones más esperadas, reafirmando su romance con el público antes de las polémicas declaraciones sobre su futuro en el certamen.

Onofre Paz: 67 años de historia en una lágrima

Pasada la 1 de la mañana, el silencio se hizo respeto para recibir a Los Manseros Santiagueños. Los "Beatles del Folclore" demostraron que su vigencia no conoce límites.

El punto de máxima sensibilidad ocurrió durante los acordes de “Chacarera para mi vuelta”. Onofre Paz, conmovido por el rugido de la plaza, tuvo que detenerse: “La verdad que tengo una emoción…”, alcanzó a decir con la voz quebrada. A su lado, Alito Toledo sintetizó el fenómeno: “Esto se debe a ustedes, que nos apoyaron durante 67 años, desde el abuelo hasta el chico que hoy viene a vernos”.

El orgullo de la identidad

La noche cerró como una verdadera consagración de la identidad santiagueña. En un festival marcado este año por debates sobre la modernización y la política, la sencillez y la profundidad de Los Manseros funcionaron como un bálsamo de tradición pura.

Para quienes se quedaron con ganas de más, los tres pilares de esta noche (Los Manseros, Raly y los Copla) volverán a encontrarse en casa el próximo domingo 8 de febrero en el Nodo Tecnológico, durante el Festival Añoranza Santiagueña.

Autor: admin