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Autor de obras fundamentales como "Sachayoj" y "Santiago en Llamas", dejó un legado de casi cuatro décadas de compromiso social y estético. Sus fotos fueron el espejo donde Santiago del Estero se miró de frente.

SANTIAGO DEL ESTERO. — El periodismo y el arte regional están de luto. Esta mañana se confirmó la partida de José Luis “Ducky” Ducournau, un hombre que hizo de la luz su herramienta para denunciar, conmover y recordar. Con su cámara al cuello, "Ducky" recorrió durante 40 años los rincones más profundos de la provincia, capturando aquello que las palabras a menudo no alcanzan a explicar.

El cronista de las realidades urgentes

Ducournau inició su camino profesional en 1983, justo con el retorno de la democracia, y desde entonces no dejó de disparar su lente contra la indiferencia. Sus proyectos documentales no fueron simples registros, sino ensayos profundos sobre la condición humana:

  • "La mujer golpeada": Un trabajo pionero y valiente que abordó la violencia de género cuando el tema aún era tabú en las agendas públicas.
  • "Los ladrilleros de Los Flores" y "Sachayoj": Retratos crudos y poéticos del trabajo duro y la vida en la ruralidad vulnerable, dándole rostro a los protagonistas del barro y el monte.
  • "Santiago en Llamas": Una crónica visual necesaria sobre los episodios más convulsos y transformadores de la historia contemporánea de la provincia.

Un maestro de generaciones

Más allá de sus múltiples premios nacionales, el verdadero valor de Ducournau reside en su generosidad. Fue un pilar en la formación de nuevos fotógrafos, participando activamente en asociaciones y proyectos colectivos. Para los jóvenes cronistas visuales, "Ducky" era la prueba de que se podía hacer fotografía con propósito desde el interior del país.

Sus imágenes, que hoy forman parte del archivo emocional de los santiagueños, combinaban una técnica impecable con una sensibilidad social que nunca fue complaciente.

Autor: admin