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 Central Córdoba cayó 2-0 ante Independiente, sufriendo dos golpes letales en el cierre del encuentro que sentenciaron la historia en Avellaneda.

​Un bloque sólido que se desmoronó al final

​Durante gran parte del trámite, el equipo santiagueño apostó al orden y a cerrar los caminos del local. Si bien logró neutralizar las intenciones del "Rojo" durante la mayor parte del tiempo, la carencia de juego asociado le impidió generar peligro real en el arco contrario. La pelota pasó poco por los pies de los creativos y los delanteros quedaron aislados en una lucha desigual contra los centrales locales.

​El cierre fatídico: Ávalos y Marcone liquidaron el pleito

​Cuando el partido entraba en su fase crítica y parecía que el empate sin goles era un destino inevitable, la jerarquía de Independiente inclinó la balanza en el final del segundo tiempo:

​El gol de la ruptura: Gabriel Ávalos aprovechó una desatención en la marca tras un envío al área y, con su olfato goleador intacto, puso el 1-0 que descolocó por completo al conjunto santiagueño.

​La estocada final: Con un Central Córdoba volcado al ataque de manera desesperada y sin claridad, apareció el capitán del Rojo, Iván Marcone, para capitalizar una segunda jugada y sellar el 2-0 definitivo.

​Análisis táctico: La derrota expone la dificultad del Ferroviario para reaccionar ante la adversidad. Una vez que recibió el primer impacto, el equipo perdió la brújula y permitió que el local liquidara el partido en cuestión de minutos.

​Panorama complicado

​Esta caída deja a Central Córdoba con la tarea urgente de revisar su volumen de juego. La solidez defensiva, que fue su estandarte durante gran parte del match, se desdibujó ante la falta de posesión y la presión constante. Ahora, el equipo deberá buscar respuestas en casa para cortar esta racha de sequía futbolística.

Autor: admin