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La combinación de una actualización pendiente en los impuestos coparticipables y la volatilidad del barril de crudo por la guerra entre Irán y Estados Unidos coloca a los precios locales en una zona de alta vulnerabilidad.

SANTIAGO DEL ESTERO. — El alivio en los bolsillos de los conductores santiagueños parece lejano. Apenas días después de que la nafta súper superara la barrera de los $1.800, el sector estacionero advierte que las pizarras podrían volver a moverse antes de que termine marzo. Según Pedro Llorvandi, la dinámica de precios hoy depende de factores que escapan al control local, pero que impactan directamente en cada carga.

El dirigente explicó que el precio final del combustible está siendo empujado por una "tenaza" económica y geopolítica:

  1. La deuda impositiva interna: El Estado Nacional mantiene un retraso de más de un año en la actualización de los impuestos internos. "La Secretaría de Energía movió 15 pesos los impuestos, pero siguen desfasados. Es una actualización obligatoria por ley y, al ser fondos coparticipables, afectan también las arcas de las provincias", detalló Llorvandi.
  2. El "efecto guerra" en el petróleo: El conflicto bélico en Medio Oriente disparó preventivamente un 10% el valor del barril de crudo. Aunque los países centrales tienen reservas para 45 días, el mercado global ya "abrió el paraguas" ante una posible escalada que involucre a potencias petroleras como Arabia Saudita.

Esta situación de "incertidumbre total" se refleja en la disparidad de precios que hoy muestran las estaciones de servicio en la Capital y La Banda:

  • YPF: Se mantiene como la opción más buscada con la súper a $1.771.
  • Shell y Axion: Ya operan con valores que oscilan entre los $1.819 y $1.826, liderando los ajustes preventivos mencionados por la Cámara.
Autor: admin