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Una fuerte precipitación, que comenzó en las primeras horas y ganó intensidad con el correr del reloj, transformó las calles del ejido urbano en verdaderos ríos, dificultando seriamente la circulación de vehículos y peatones.

El fenómeno no es casual: el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene bajo alerta naranja y amarilla a la región, advirtiendo que las tormentas fuertes y la abundancia de agua persistirán durante toda la jornada. Los sectores bajos y las avenidas principales son los puntos más críticos, donde conductores y transeúntes deben maniobrar con extrema cautela para evitar accidentes o quedar varados.

Recomendaciones clave:

  • Evitar desplazamientos innecesarios hasta que baje el nivel del agua.
  • Reducir la velocidad y mantener una distancia prudencial entre vehículos.
  • Consultar vías alternativas antes de salir de casa, ya que el sistema de inestabilidad continuará activo.
Autor: admin