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La joven, de apenas 26 años, murió en las últimas horas tras permanecer más de 90 días internada como consecuencia de una agresión extremadamente violenta que, según su entorno, fue perpetrada por su pareja.

Tres meses de lucha y un cuadro clínico devastador

El ataque inicial ocurrió en la ciudad de Pinamar, pero debido a la gravedad de su estado, Marita fue trasladada a Santiago del Estero para continuar con su tratamiento. Durante su internación, la joven presentó lesiones que dan cuenta de la saña del agresor:

  • Daños severos en la tráquea.
  • Fracturas múltiples en el rostro.
  • Traumatismo craneal grave.

Su condición era tan delicada que no podía alimentarse por sus propios medios y requería asistencia médica constante. Tras tres meses de lucha, su salud se deterioró irreversiblemente hasta confirmarse su deceso.

Fuga, captura y controversia judicial

El caso presenta aristas contradictorias en cuanto a la situación del sospechoso. Según los reportes, tras el ataque, el agresor huyó al monte montado a caballo. Si bien la policía logró apresarlo tras un allanamiento ordenado por la Justicia de Género, la familia de la víctima denunció con indignación que el acusado se encontraría actualmente en libertad.

El pedido de la familia: "Justicia y femicidio"

Los allegados de Marita exigen que la causa sea recaratulada de inmediato como femicidio. Argumentan que:

  1. Existen antecedentes y denuncias previas por violencia de género.
  2. La documentación médica prueba la brutalidad del ataque y el vínculo directo con la muerte.
  3. El agresor representa un riesgo mientras no se encuentre bajo prisión efectiva.

"Lo único que queremos es justicia", expresaron sus familiares durante el último adiós a la joven. El caso pone nuevamente bajo la lupa el accionar judicial y los protocolos de protección para las víctimas de violencia de género que cuentan con denuncias previas.

Autor: admin