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SANTIAGO DEL ESTERO – Mientras el sector de los trabajadores del reciclado atraviesa una etapa de profunda vulnerabilidad económica, la articulación institucional con la UNSE se consolida como un soporte vital. El reciente acuerdo entre la casa de altos estudios y la Asociación Civil Comunitaria de Acción y Trabajos Independientes Horizontes busca sostener la gestión integral de residuos y visibilizar la labor esencial de los recuperadores urbanos frente a un escenario de ingresos decrecientes.

Una realidad económica crítica

La situación que enfrentan los trabajadores es alarmante. Según José Ordóñez, referente de CO.RE.SA, el número de personas que recurren a la recolección como única fuente de subsistencia ha crecido notablemente, lo que intensifica la competencia por los residuos.

“La comunidad cartonera ha crecido por necesidad. Hoy hay una pelea en la calle por una botella o un cartón”, sostuvo Ordóñez. A esta situación se suma la estrepitosa caída en la rentabilidad: el valor de materiales clave, como el cartón y el plástico, ha sufrido una reducción de hasta el 75% en los últimos meses, dejando a muchas familias al borde de la exclusión.

Educación pública y cuidado ambiental

A pesar de la crisis, el programa "UNSE Verde" continúa marcando hitos. La Facultad de Ciencias Forestales, a través de su decana Nancy Giannuzzo, ratificó el compromiso de la Universidad con los recuperadores, no solo por el impacto ambiental —al evitar que cientos de kilos de residuos terminen en basurales—, sino por la dignificación del trabajador.

"Esta acción permite que los recuperadores dispongan de material para su trabajo, reduciendo la extracción de recursos naturales y promoviendo un modelo de desarrollo sostenible", explicó Giannuzzo a Radio Universidad.

Hacia una comunidad más sustentable

La organización, que cuenta con el respaldo del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), ha logrado hitos significativos como la puesta en funcionamiento de una planta de reciclado y la gestión de maquinaria propia. Para Noelia Ibarra, integrante de la organización, el objetivo final sigue siendo el mismo: “Organizar a los trabajadores de la economía popular y promover la inclusión de quienes históricamente estuvieron invisibilizados”.

Hoy, el vínculo entre la universidad pública y los recuperadores urbanos no solo representa una estrategia de gestión ambiental, sino una herramienta de justicia social que busca transformar el estigma del trabajador en la figura de "guardianes del medio ambiente".

Autor: admin