Escuchar artículo

Un grupo de rescatistas y allegados a Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma realizó una convocatoria en el lugar donde el reconocido proteccionista perdió la vida para solicitar formalmente a su familia que sus restos sean trasladados a El Montecito de los Canichones.

La iniciativa surgió de manera autogestionada por personas que compartieron su labor diaria en defensa de los animales, quienes se concentraron frente al altar improvisado en la avenida Alsina. El objetivo principal de la petición es que el referente de la protección animal descanse permanentemente en el santuario que fundó y al que dedicó más de dos décadas de su vida, tras haber sido inhumado inicialmente en el cementerio municipal de Bandera, localidad de donde era oriundo.

La trágica muerte del proteccionista, ocurrida el pasado 27 de agosto a los 49 años tras un accidente de tránsito en moto, conmovió profundamente a la comunidad santiagueña y dejó en vilo el futuro de los cientos de perros rescatados que continúan esperando su regreso en el refugio.

Autor: admin