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Hubo pases de factura, insultos entre referentes nacionales y locales, y duros cuestionamientos al esquema territorial.

SANTIAGO DEL ESTERO — La reciente elección en Santiago del Estero dejó un saldo sumamente adverso para La Libertad Avanza (LLA) y desató una intensa disputa interna que expuso las dificultades del espacio para consolidar poder territorial en el interior del país. Con apenas tres bancas obtenidas sobre un total de 194 en disputa y porcentajes que no superaron el 5% en distritos clave como La Banda y Termas de Río Hondo, la derrota provocó cruces y acusaciones cruzadas entre operadores nacionales y dirigentes locales.

La tensión escaló rápidamente tras conocerse los resultados. El blanco de los reproches iniciales fue el influencer y referente del armado digital y territorial, Iñaki Gutiérrez, quien protagonizó fuertes discusiones con dirigentes provinciales. Durante los cruces, los referentes locales cuestionaron duramente al armador libertario Tomás Figueroa —apadrinado por Martín Menem—, a quien señalaron por mantener vínculos históricos con la estructura política provincial.

La confrontación dialéctica subió de tono cuando un dirigente local le recriminó al entorno nacional la elección de candidatos, lo que derivó en una réplica airada en la que Gutiérrez defendió las decisiones del espacio señalando que las postulaciones habían contado con el aval de Javier Milei.

Los desafíos de la construcción federal

El traspié electoral en territorio santiagueño puso sobre la mesa un dilema clásico de las fuerzas políticas emergentes: los límites de apelar a una marca nacional fuerte para compensar la ausencia de una estructura territorial propia y sólida. En distritos con maquinarias políticas provinciales fuertemente consolidadas, el armado rápido y la necesidad de pactar con referentes de trayectorias diversas suelen derivar en listas poco competitivas y tensiones internas que afloran de inmediato tras las derrotas.

Para los analistas políticos, el caso de Santiago del Estero funciona como una advertencia de cara al futuro político del espacio. Si LLA no logra profesionalizar su despliegue territorial, ordenar sus cuadros y resolver las contradicciones entre su discurso de renovación y la incorporación de dirigentes con pasado en otras estructuras, enfrentará serias dificultades para traducir el respaldo nacional en gobernabilidad y representación legislativa en las provincias.

Autor: admin