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BUENOS AIRES — En una decisión que generó sorpresa y repudio en los principales sindicatos de prensa y asociaciones de reporteros gráficos, el Poder Ejecutivo nacional dispuso una severa prohibición en torno al registro visual del presidente durante apariciones en la vía pública o actos institucionales.

De acuerdo con las normativas comunicadas a los equipos de cobertura, la restricción estipula que los camarógrafos y fotógrafos acreditados no podrán capturar imágenes del cuerpo presidencial por debajo de la cintura, ni registrar planos de su caminar o enfoques directos del rostro durante eventos abiertos. La instrucción más insólita cursada a los trabajadores de prensa señala que las cámaras deberán apuntar hacia el suelo durante los discursos oficiales.

Fuerte rechazo periodístico

La medida desató una inmediata reacción de las entidades que nuclean a los profesionales de los medios de comunicación, quienes advierten sobre un grave retroceso en materia de libertad de expresión, derecho a la información y transparencia republicana.

Mientras desde el oficialismo intentan justificar la medida bajo argumentos de seguridad y logística institucional, la oposición y los gremios de prensa denuncian que se trata de un intento inédito de censura visual sobre las acciones y la salud pública de los máximos funcionarios del Estado en el ejercicio de sus funciones.

Autor: admin