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En una noche cargada de emociones intensas, lágrimas y aplausos bajo el cielo jujeño, Constanza Lastra Errasti se alzó con el máximo cetro federal al ser elegida como la flamante Reina Nacional de los Estudiantes 2026, una distinción histórica que vuelve a ubicar a la provincia en lo más alto del podio cultural y estudiantil de todo el país.

Apenas consumada la coronación en el marco de la tradicional Fiesta Nacional de los Estudiantes que año tras año paraliza a la vecina provincia, la flamante soberana abrió su corazón para reflejar la dimensión de semejante alegría popular. Con la sencillez y la calidez que caracteriza a la muchachada santiagueña, la joven reconoció que todavía le costaba dimensionar el momento exacto que le tocaba vivir, destacando el cariño genuino de sus compañeras de certamen quienes le anticiparon que se le viene por delante una experiencia inolvidable. Entre mates imaginarios y palabras de aliento, el grupo le advirtió que le espera un año hermoso y repleto de vivencias únicas a lo largo y ancho de la geografía argentina.

Lejos de los divismos y con los pies bien sobre la tierra, la representante provincial tuvo un emotivo recuerdo para los pilares fundamentales de su vida cotidiana, dedicándole el triunfo a su familia, a sus amistades de toda la vida y al cálido pueblo jujeño que la adoptó y la colmó de muestras de afecto desde el primer minuto. Para la barriada santiagueña, acostumbrada a celebrar con el alma cada logro de sus hijos en los escenarios nacionales, este título representa una caricia al corazón y la recompensa al esfuerzo colectivo de una juventud que pisa fuerte con talento yuros de pertenencia.

Uno de los condimentos más comentados y entrañables de la velada dorada tuvo lugar cuando la flamante soberana protagonizó un encuentro cumbre con Carolina Pampita Ardohain, una figura indiscutida del espectáculo nacional que supo transitar exactamente el mismo camino al consagrarse Reina Nacional de los Estudiantes en el ya lejano 1994. Con la espontaneidad propia de quien ve concretado un sueño de infancia, Constanza confesó la profunda emoción que le provocó compartir una charla de sobremesa y un almuerzo con la reconocida modelo, rememorando aquellas tardes compartidas frente al televisor junto a su abuela para admirarla en la pantalla chica.

Con la corona nacional ya firmemente asentada sobre sus sienes, la joven santiagueña se prepara para encarar una agenda intensa de viajes, compromisos institucionales y visitas protocolares como la máxima embajadora de la estudiantina argentina. Pisando fuerte y llevando bien alto las banderas de su pago chico, Constanza demostró que cuando hay convicción, carisma y alegría federal, los sueños más anhelados terminan haciéndose realidad para orgullo de todo el norte argentino.

Autor: admin