Entrevista: En la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero se presentará "Territorios", obra de Daniel Posse y Manuel Rivas
Aquí tienes la nota de prensa manteniendo el texto de la entrevista exactamente sin modificaciones, incorporando la información del flyer sobre la presentación del libro:
Presentación del libro "Territorios" en la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero
En el marco de la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero (que se lleva a cabo del 30 de septiembre al 04 de octubre con entrada libre y gratuita), se realizará la presentación oficial de "Territorios", obra de Daniel Posse y Manuel Rivas.
El evento contará con un diálogo entre ambos autores y se llevará a cabo el día Jueves 1 de Octubre, en el horario de 19 a 20 Hs., en la Sala 4: María Adela Agudo.
A continuación, la entrevista completa de www.385.com.a con Daniel Posse:
Territorios con Daniel Posse y Manuel Ernesto Rivas
385— El título apela inmediatamente a la cartografía y al espacio. ¿Qué define un "territorio" en tu obra: la geografía física del NOA, la carga emocional de sus habitantes o las fronteras invisibles que dividen lo marginal de lo central?
D.P— El territorio en nuestra obra es una amalgama indivisible. No se puede separar la geografía física del NOA de la carga emocional de sus habitantes; el paisaje nos modela el habla, el silencio, el temperamento y la paciencia. Pero, sin dudas, en Territorios calan muy hondo esas fronteras invisibles que mencionas. Yo soy de Aguilares, nací y crecí en el interior de Tucumán, y aunque hace muchos años vivo en Buenos Aires, mi escritura sigue habitando los pueblos pequeños, las periferias y los espacios de supervivencia. El territorio es, en definitiva, el cuerpo y la memoria de quienes lo caminan.
385— ¿Cómo dialoga la idiosincrasia del campo y la periferia con las urgencias urbanas de la región?
D.P— Ese diálogo se da justamente en la tensión de los márgenes. La periferia no es un espacio pasivo; es un territorio en disputa donde la idiosincrasia rural —con sus tiempos, sus mitos, sus códigos afectivos y sus formas de resistencia— choca y se metaboliza con la vorágine de las urgencias urbanas y las ausencias del sistema. Escribir sobre el Norte hoy es capturar ese sismo silencioso donde lo ancestral y lo moderno se cruzan descarnadamente para sobrevivir.
385— Compartes este trabajo con Manuel Rivas. ¿Cómo construyeron el tono orgánico del libro siendo dos voces narrativas distintas pero unidas por una misma mirada territorial?
D.P— Trabajar con Manuel fue un proceso sumamente orgánico y enriquecedor. Con él formamos parte de SUMMA colectivo de arte y nos une una profunda amistad y admiración mutua. Cuando ideamos inaugurar la colección Binomios Narrativos Letras de Fuego Ediciones y la Editorial Nuestra América con Territorios, pusimos los egos al servicio de la obra. Somos dos voces distintas, con estilos propios, pero compartimos una misma vibración territorial. El tono orgánico se dio solo, porque dejamos que los cuentos dialogaran entre sí de forma subterránea. Un ejemplo claro es mi cuento "Alquimia" (que fue premiado en el exterior), el cual Manuel insistió fervientemente en incluir. Hubo una enorme generosidad mutua para amalgamar estas 22 historias.
— ¿En qué momento la realidad deja de alcanzar para informar y exige transformarse en ficción literaria?
385— La realidad exige transformarse en ficción cuando los datos fríos y las crónicas ya no alcanzan para conmover o para explicar la profundidad humana. El periodismo o la historia informan sobre el hecho, pero la literatura es la que pone el cuerpo, la que entra a la casa del personaje y respira con él. Llega un momento en que la crudeza o la belleza de lo que vemos en el Norte necesita una dimensión poética y metafórica para volverse universal y perdurar en el tiempo. La ficción nos permite hurgar en las heridas y en los sueños con una verdad que la mera realidad a veces no puede sostener.
— ¿Qué responsabilidad ética o estética asume el escritor cuando decide narrar el dolor, la pertenencia o la resistencia del Norte?
D.P— La responsabilidad es total: es tanto ética como estética. Como siempre digo, me considero un trabajador de la palabra. Narrar el dolor o la resistencia de nuestra región exige despojarse por completo de la mirada pintoresca, folclórica o condescendiente. No hacemos literatura para "adornar" la pobreza o el sufrimiento. El desafío estético es lograr textos de altísima calidad —porque la literatura del noroeste es tan valiosa, compleja y universal como la rioplatense— y el compromiso ético es dar testimonio, nombrar los despojos y las identidades que el centralismo muchas veces prefiere ignorar. Poner el cuerpo a través de la palabra escrita es nuestro verdadero acto político.
385— ¿Qué día se presentan en la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero y qué se siente ver las caras de los lectores en persona después de tantos meses de escribir en solitario?
D.P— Nos presentamos este jueves de 19 a 20 horas en la Sala 4: María Adela Agudo, en el marco de este evento inmenso que cobija el Centro de Convenciones Fórum. Vamos de la mano de SUMMA colectivo de arte y en sintonía con la SADE de Santiago del Estero.
El contacto directo con los lectores es, sin dudas, lo más lindo y movilizante que nos regala la Feria. Aunque el acto de escribir sea solitario por definición, tanto Manuel como yo hacemos el ejercicio constante de compartir y tender puentes, porque esos encuentros nos nutren. Uno pasa meses imaginando cómo resonará una historia, hace mil conjeturas a la distancia, pero la magia que se genera cuando estás cara a cara con la gente no se puede anticipar ni explicar. Es una verdadera comunión.
385— Llegas a la Feria del Libro de Santiago del Estero en un momento de fuerte ebullición cultural para el Norte Grande. ¿Qué significa presentar "Territorios" ante un público con una identidad profunda y ligada a la tierra?
D.P— Estar en la Feria del Libro de Santiago del Estero es, para mí, una profunda comunión y un regreso a casa. Además de ser tucumano, soy nieto de un santiagueño, por lo que mis lazos con esta provincia son afectivos, sanguíneos e históricos. Presentar Territorios ante un público con una raíz tan honda y conectada a su suelo es mágico y desafiante. El lector santiagueño tiene un oído muy fino para la ficción; sabe perfectamente cuándo una palabra nace de una verdad genuina y cuándo es una impostura. Estar en esta tierra que es la "Madre de Ciudades" y compartir nuestra literatura es un abrazo colectivo que nos nutre y nos llena de orgullo.
385— El NOA suele ser leído desde las grandes capitales como una región homogénea. ¿De qué manera espacios como esta Feria y libros como el tuyo ayudan a desarmar esa mirada centralista y mostrar las diferencias de nuestros territorios?
D.P— Espacios como esta Feria son un verdadero acto de federalismo cultural. Desde las luces y los escritorios de Buenos Aires se suele meter a todo el "interior" o al "Norte" en una sola gran bolsa, como si fuéramos una postal estática, uniforme y homogénea. Incluso el término "literatura regional" muchas veces se usa de forma peyorativa desde el puerto, como si fuera un subgénero menor.
Libros como Territorios y eventos de esta envergadura desarman ese prejuicio porteño al mostrar que el Norte Grande tiene múltiples texturas, disidencias, ritmos y complejidades. No somos un paisaje uniforme: Santiago tiene su pulso santiagueño, Tucumán su yunga y su furia, Misiones su selva. Al mostrar estas particularidades desde nuestras propias voces, le demostramos al país que no necesitamos ser validados por el canon centralista; nuestra literatura late con fuerza propia y le habla a la condición humana con una potencia universal.
admin


Comentarios
Deja tu comentario