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La figura de Eduardo “El Polaco” Riemersma quedó inmortalizada en un imponente mural que busca mantener viva su memoria, rindiendo tributo a una vida entregada por completo a la defensa y el cuidado de los animales callejeros.

La obra retrata al querido proteccionista junto a sus inseparables canichones, una estampa clásica que resume los años de lucha, rescate y afecto desinteresado que sembró por cada rincón de la Madre de Ciudades. La iniciativa contó con el firme respaldo institucional de la intendenta de la Capital, Ing. Norma Fuentes, permitiendo que la familia y sus allegados pudieran plasmar este reconocimiento en un espacio público que ya es visitado por vecinos y rescatistas.

Más allá del sentido homenaje visual, la obra fue pensada como un mensaje permanente de concientización para la comunidad santiagueña. Quienes impulsaron el proyecto remarcan que la mejor forma de honrar su memoria es replicar sus acciones cotidianas: tender una mano a un animal abandonado, acercarle agua fresca, colaborar con refugios, promover la adopción responsable y la castración. Su rostro ya forma parte del paisaje urbano, pero su espíritu sigue latiendo en cada gesto de empatía hacia los que no tienen voz.

Autor: admin